Es fácil entender que una relación dañada con un cliente resulta costosa. Pero es difícil saber exactamente cuánto cuesta. Resulta más sencillo calcularlo si su cliente decide dejarle por otro proveedor. Puede que un solo envío perdido no baste para que eso ocurra. Pero un par de ellos sí podrían.
Entonces, ¿cómo puede tomar el control de este desafío? Es complicado, ya que su proveedor suele encontrarse en un lugar completamente distinto al suyo. Eso dificulta asumir la responsabilidad de la prevención de la humedad, sobre todo si no está muy familiarizado con cómo se producen los daños por humedad.
Lo cierto es que los envíos desechados (parcial o totalmente dañados) a causa de daños por humedad son muy frecuentes y completamente innecesarios. Si invierte en una auditoría destinada a identificar la causa raíz de los daños por humedad y revisa los procedimientos de carga, podrá eliminar casi por completo el riesgo de daños por humedad.
Póngase en contacto con nosotros y le quitaremos este peso de encima. Desarrollaremos una solución que podrá integrar en su orden de compra, como cualquier otra instrucción de envío.
Así ya no tendrá que hacer llamadas a clientes decepcionados.