Artículo actualizado: 2025-07-03
Causas, riesgos y prevención de los daños por humedad en el transporte de carga
En la primera de una serie de guías, levantamos el telón sobre el mundo de la prevención de la humedad. Daños por humedad 101 introduce a los principiantes en los conceptos básicos y en cómo aplicarlos correctamente. Pero esperamos que también sea un repaso útil para quienes ya tienen más experiencia. ¡Que lo disfrute!
Si usted envía patitos de goma, puede dejar de leer ahora. Salga, disfrute, viva el momento, el mundo es suyo, etc.
Pero para todos los demás, y para casi cualquier otra carga, necesitamos conocer a nuestro enemigo: la humedad. Y además es un enemigo traicionero, que causa todo tipo de daños a las mercancías, directamente por corrosión, moho, etc., e incluso indirectamente, al estropear el embalaje que las protege de arañazos, roces o aplastamientos… un momento, ¿es demasiado tarde para que vuelvan los de los patitos de goma? ¿Ya se han ido? En fin.
En este artículo del blog repasamos los distintos tipos de daños por humedad, incluidos los que pueden afectar a las mercancías que más le interesan. Esperamos que le sirva como guía útil sobre los riesgos que debe conocer y contra los que debe protegerse. Y, al minimizar estos riesgos, también se ahorrará a usted y a su empresa muchos costes adicionales y complicaciones.
Una definición sencilla de los daños por humedad
Los daños por humedad son cualquier perjuicio o deterioro que sufre la carga durante el transporte como consecuencia de un exceso de humedad. Suelen producirse por la condensación en el interior del contenedor (conocida comúnmente como lluvia de contenedor) o por una exposición prolongada a una humedad relativa elevada durante el transporte.
¿Por qué es tan importante la humedad relativa?
Antes de ver los tipos más comunes de daños relacionados con la humedad, primero una explicación de un término que siempre entra en juego: la humedad relativa.
La humedad relativa o HR describe cuánta humedad hay en el aire a una temperatura determinada. Y es lo que debe vigilar, porque cuando la humedad relativa alcanza cierto porcentaje en un contenedor, empieza a dañar las mercancías, y esos daños pueden aumentar exponencialmente cuando la HR sube todavía más.

Los tipos más comunes de daños por humedad son:
Corrosión
Las piezas metálicas pueden corroerse y oxidarse, lo que puede debilitar el metal, provocar decoloración o, en el caso de equipos electrónicos caros, dejarlos totalmente inservibles. Una HR de alrededor del 45 % o menos no debería suponer un problema. Pero a partir del 60 %, sus productos metálicos y cualquier pieza metálica probablemente tendrán problemas.
Puede leer nuestro whitepaper sobre la prevención de la corrosión para saber cómo proteger su carga de este tipo de daño tan común y costoso.
Moho y hongos, y olores o sabores desagradables o alterados
El moho y los hongos pueden afectar a cualquier carga y a su embalaje. Y es un problema especialmente grave para la carga orgánica, como los alimentos o las materias primas agrícolas. Para colmo, los daños por humedad también pueden alterar el olor y el sabor de los alimentos. Algo con lo que hasta los comensales menos exigentes suelen ponerse quisquillosos.
Con una humedad relativa superior al 75 %, el moho puede crecer a cualquier temperatura entre -5 °C y +55 °C, ¡y la temperatura favorita del moho es algo tan normal como 20–30 °C!
Las investigaciones también muestran que el moho podría ser un problema incluso con una HR de solo el 50 %.
Así que, se mire como se mire, si quiere proteger la carga, especialmente las mercancías orgánicas que no están ultracongeladas, tendrá que garantizar niveles de humedad más bajos en el contenedor.
Embalaje dañado, embalaje colapsado y etiquetas que se despegan
Como mencionamos al principio, la humedad también causa daños indirectos a las mercancías al comprometer el embalaje. Básicamente, el cartón tradicional de fibra de madera y los materiales similares tienden a absorber la humedad del aire. Si quiere impresionar a sus amigos y familiares, esta propiedad se llama higroscopicidad.
En cualquier caso, los daños por humedad en el embalaje hacen que este pueda colapsar y que las mercancías corran el riesgo de sufrir daños físicos. O bien, dado que un embalaje bonito y atractivo en el lineal es clave para vender productos en las tiendas, el valor del producto se reduce considerablemente y/o puede que haya que devolverlo para reembalarlo, lo que supone una gran pérdida de tiempo, dinero y buena voluntad en toda la cadena de suministro.
Del mismo modo, la humedad puede dañar las etiquetas y hacer que se despeguen de las botellas de vidrio y las latas de alimentos. Y el mercado de salsas sin identificar y latas de carne misteriosas no está muy boyante en este momento.
Apelmazamiento de productos en polvo
Las mercancías secas, como los productos en polvo, suelen ser higroscópicas (bueno, ahora ya es usted un experto) y atraen la humedad. Este daño por humedad se manifiesta como apelmazamiento o formación de grumos. Lo que a menudo significa que el polvo no fluye ni se mezcla como debería durante su uso o en fases posteriores de la fabricación. ¿El resultado? Puede que haya que desechar un envío completo o, como mínimo, reprocesarlo con un coste elevado.
Consecuencias reales de los daños por humedad
Los daños por humedad no solo estropean los productos: alteran los plazos, generan costes inesperados y causan quebraderos de cabeza en toda la cadena de suministro. Puede que haya que reembalar, volver a enviar o dar por perdidas por completo las mercancías dañadas. Pueden rechazarse envíos completos. Y, a menudo, el seguro no cubre estas pérdidas.
Por eso, prevenir los daños por humedad no es opcional: es esencial para mantener la carga protegida.
Cómo prevenir los daños por humedad:
Los daños por humedad se pueden prevenir, pero solo si se toman medidas proactivas antes de que se cierren las puertas del contenedor. A continuación le presentamos algunas de las formas más eficaces de proteger la carga frente a la amenaza invisible del exceso de humedad y la condensación.
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Uso de desecantes de contenedores, desecantes en cajas o absorbentes de humedad
Básicamente, los desecantes absorben (o adsorben) el exceso de humedad del aire y ayudan a mantener niveles más seguros de humedad relativa durante el trayecto.
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Almacenamiento adecuado antes del envío
Lo que ocurre antes del envío es tan importante como lo que ocurre durante el mismo. Si su carga permanece en un almacén húmedo o se embala cuando los materiales aún están húmedos, el viaje ya empieza con desventaja.
Mantenga las mercancías en condiciones de almacenamiento secas y compruebe minuciosamente que los palés, el embalaje y los productos estén en buen estado y secos antes de la carga. -
Monitorización de la humedad relativa
Es más fácil controlar lo que se puede medir. El uso de registradores de datos dentro del contenedor le ofrece información en tiempo real sobre los niveles de humedad: cuándo y dónde se disparan, y si sus desecantes están cumpliendo su función. Además, disponer de estos datos puede ayudarle a resolver problemas más adelante.
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Prevención de la lluvia de contenedor
No puede evitar las fluctuaciones de temperatura entre el día y la noche que provocan la lluvia de contenedor (a menos que disponga de un contenedor climatizado), pero sí puede reducir el riesgo. Asegúrese de que todo lo que entra en el contenedor —la carga, el embalaje e incluso las paredes del contenedor— esté seco. No le dé ventaja a la humedad. Este whitepaper del College of Natural Resources and Environment explica las principales fuentes de humedad en el interior de los contenedores.
También puede leer nuestra próxima guía Daños por humedad 101 sobre la lluvia de contenedor para entender cómo se forma la condensación dentro de los contenedores y cómo prevenirla.
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Y si quiere profundizar en las particularidades de sus envíos y averiguar dónde se encuentran los mayores riesgos de daños por humedad y cómo adoptar las medidas de prevención más eficaces y rentables, llámenos.
Sí, incluso si envía patitos de goma…