Cada año se pierden enormes sumas de dinero debido a los daños por humedad que sufre el grano durante el transporte. Además de los costes directos de estos daños, las reclamaciones que generan son largas y costosas. Dado que la pérdida de alimentos ya es una preocupación pública y su reducción forma parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (meta 12.3), se trata de un problema apremiante. La carga que supone para el medio ambiente lo hace aún más urgente.
La demanda de grano aumentará en los próximos años.
Asia se llevará la parte del león de esta creciente necesidad, pero el grano se cultivará en otros lugares. Para resolver la ecuación, el transporte de grano aumentará con fuerza al ritmo de la creciente demanda.
Los contenedores son una de las formas más habituales de transportar grano a ultramar. Las condiciones durante estos envíos son duras, especialmente para el grano, lo que hace que muchos envíos acaben desechados.
La humedad es la principal culpable
Un contenedor marítimo vacío contiene varios litros de agua debido al agua presente en el aire. Esto supone una amenaza para el grano, ya que el agua se condensa como consecuencia de las fluctuaciones de temperatura durante el transporte. Estas fluctuaciones se deben a las diferencias de temperatura entre el día y la noche, y al paso por distintas zonas climáticas.
Las infestaciones de insectos, el moho y los cambios en el sabor y el olor de las cosechas son los efectos más comunes de la humedad. Se trata de un problema habitual cuyo coste nadie conoce con exactitud, pero que se estima en cantidades considerables. Otros efectos negativos de estos daños son el uso excesivo de agua, nutrientes, combustible y otros recursos limitados, así como la pérdida de suelo. Estos efectos suponen una carga enorme e innecesaria para el medio ambiente.
Fácil de evitar
La instalación de desecantes en el contenedor que transporta el grano lo protege eficazmente de los daños por humedad. Absortech, empresa líder en prevención de daños por humedad, utiliza en sus desecantes una mezcla de cloruro de calcio y almidón. El producto es un desecante extremadamente potente, rápido de instalar y más económico que otras alternativas del mercado.
«El coste de proteger un solo contenedor suele ser inferior a 100 USD. Una cantidad pequeña en comparación con las posibles pérdidas a las que se enfrentan las empresas si no protegen su carga en absoluto»
Ted Rotkirch, Global Segment Leader del sector agrícola en Absortech.
Absortech es una empresa sueca con más de 20 años de experiencia en la prevención de daños por humedad en la logística. La eficiencia de sus soluciones de prevención de daños por humedad es una buena noticia para el planeta.
Una mezcla especial
«Nuestros desecantes están compuestos por cloruro de calcio con una pureza del 94 % como agente absorbente, mezclado con almidón para fijar la humedad en forma de gel. Nuestra mezcla absorbe unas 10 veces más humedad que el gel de sílice o la arcilla», afirma Ted. «Esto significa que una empresa que actualmente utiliza 60 kg de arcilla para prevenir daños por humedad solo necesita 6 kg de nuestros desecantes. El tiempo y los costes de instalación serán menores porque habrá que instalar menos absorbentes de humedad, y además se reducirá la cantidad de plástico utilizado.»
Y aquí hay una gran ventaja para el medio ambiente, porque se utiliza plástico para contener los agentes absorbentes. Usar los desecantes de Absortech en lugar de arcilla reduce entre un 60 y un 80 % el plástico necesario para proteger la misma cantidad de grano.
Si una empresa envía 5000 contenedores al año, pasar de la arcilla a Absortech supondría una reducción del plástico utilizado equivalente a 250 000 botellas de PET (500 ml).
Si más empresas optan por soluciones desecantes modernas como estas, ahorrarán dinero y cuidarán del medio ambiente.
Además, contribuirán a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.
(artículo publicado originalmente en la revista World-Grain.com en julio de 2020)