El objetivo principal del embalaje es proteger los productos frente a daños. El embalaje suele fabricarse con materiales higroscópicos, es decir, materiales que absorben y retienen la humedad. Y la humedad es en sí misma una amenaza para la mayoría de los productos, especialmente durante el transporte. Se trata de un problema sobre el que queremos arrojar luz. Además del problema que supone utilizar material de embalaje que absorbe y retiene agua, estos materiales higroscópicos suelen cambiar de tamaño y forma cuando se mojan. Incluso pueden aportar agua al entorno y convertirse en una amenaza en lugar de un agente protector.
En este artículo repasaremos algunos datos importantes sobre la protección contra la humedad adecuada para materiales higroscópicos que esperamos le resulten útiles.
Antes de entrar en materia, veamos algunos ejemplos de materiales higroscópicos. Quizás los más utilizados como embalaje sean el papel, el cartón y la madera. Algunos plásticos también son higroscópicos, al igual que los azúcares, los polvos y las sales como el cloruro de calcio, que es lo que utilizamos en nuestros desecantes.
El EMC o la capacidad de la madera
La madera tiene la capacidad de equilibrarse con el nivel de humedad del entorno. Por ello, la madera absorberá o liberará humedad hasta alcanzar un equilibrio con el aire circundante, denominado contenido de humedad de equilibrio (EMC, por sus siglas en inglés). El punto de EMC depende de la humedad relativa y de la temperatura del aire.
El peor caso se da cuando los palés de madera húmedos liberan humedad al aire circundante. Cuando la temperatura baja por la noche, esta humedad provoca lluvia de contenedor.
Este fenómeno no se limita a la madera. Lo mismo ocurre con el papel, el azúcar y los polvos dentro de contenedores o cajas. Hasta ahora, no parece posible transportar estos materiales sin correr el riesgo de que absorban humedad del aire y sufran daños costosos o irreparables.
Entonces, ¿cómo se protegen los materiales higroscópicos de los daños por humedad durante el transporte?
Sustancias higroscópicas para proteger materiales higroscópicos
¿Combatir el fuego con fuego? En el caso de la protección contra la humedad para materiales higroscópicos, probablemente sea la mejor opción. Pero antes, veamos otra solución: envolver el embalaje original con plástico. La película de plástico evita que el material de embalaje (p. ej., el cartón) absorba humedad del aire circundante.
Sin embargo, esta solución suele ser poco eficaz por el coste del material y el tiempo de instalación. Sobre todo si se instala incorrectamente, algo bastante habitual. En ese caso, o si se utiliza un tipo de plástico inadecuado, el riesgo de que este método atrape la humedad dentro del embalaje es alto. Por último, añadir más plástico no es deseable en una época en la que debemos ser lo más eficientes posible con los recursos que utilizamos.
Bien, volvamos a combatir el fuego con fuego. Proteger materiales higroscópicos con sustancias higroscópicas no significa añadir más cartón o papel al embalaje. Por desgracia, esta también es una solución habitual, cara e ineficaz. Además, no es muy respetuosa con el medio ambiente, sobre todo cuando existe una opción mucho más eficaz.
Lo que debe utilizar son absorbentes de humedad. Están fabricados con sustancias higroscópicas y su función es absorber la humedad y mantenerla alejada de los productos que pueden sufrir daños por ella. El gel de sílice, la arcilla y el cloruro de calcio con una pureza del 94 % (el que utilizamos en nuestros desecantes) son algunos de los desecantes más conocidos del mercado. Su rendimiento es muy diferente, y puede obtener más información al respecto en nuestra guía para ayudarle a ensayar y comparar el rendimiento de distintos tipos y marcas de desecantes.
Mantenga la humedad relativa lo más baja posible
Veamos ahora cómo los desecantes protegen los materiales higroscópicos de los daños por humedad. Uno de los daños por humedad más habituales al transportar madera es el moho. El moho suele aparecer cuando la humedad relativa ronda el 75 % o más y la temperatura se sitúa entre 20 y 30 °C. La madera (y el papel) presentan otro reto: no retienen la humedad si la humedad relativa del aire circundante es baja.
Por eso es importante mantener la humedad relativa lo más baja posible. Así se descartan el moho y otros daños por humedad, y se evita que el material de embalaje absorba humedad del aire.
La solución más rentable
La forma más rentable y eficaz de lograrlo es utilizar desecantes. El cloruro de calcio con una pureza del 94 % puede absorber humedad hasta el 250 % de su propio peso cuando la humedad relativa es del 90 % en condiciones normales de campo. En una cámara climática, el mismo desecante absorberá más del 400 % (en este artículo destacamos la importancia de ensayar los desecantes en condiciones reales).
La elección y el dimensionamiento correctos del desecante pueden mantener el nivel de humedad dentro de un contenedor en valores inocuos y evitar daños por humedad durante el transporte y el almacenamiento.
No obstante, es fundamental que los procedimientos de carga se realicen correctamente. Es habitual que la mayor parte de la humedad presente en un contenedor se introduzca en realidad durante la carga. Esto afectará al dimensionamiento de los desecantes y puede suponer un problema.
Evite introducir humedad adicional en el contenedor
Imagine una empresa que guarda los palés utilizados para cargar el contenedor en un almacén frío y húmedo, o incluso a la intemperie bajo la lluvia, fuera del edificio de almacenamiento. Esos palés de madera pueden tener un contenido de humedad de hasta el 24 %. Cuando se cargan en el contenedor, liberan agua en lugar de absorberla, lo que añade humedad y aumenta la humedad relativa del entorno.

Por lo tanto, los palés o materiales de embalaje húmedos pondrán en peligro las condiciones en las que se cargarán los productos.
Otras condiciones pueden afectar a la cantidad de humedad que entra en el contenedor. Las explicamos en nuestro artículo sobre la lluvia de contenedor.
Resumen
En resumen, tenga siempre en cuenta estos cinco puntos clave para garantizar una buena protección contra la humedad para materiales higroscópicos:
- Evite introducir un exceso de humedad en el contenedor durante el proceso de carga.
- Utilice desecantes para mantener la humedad relativa dentro del contenedor en niveles inocuos para su carga durante el transporte o el envío.
- Calcule la cantidad de desecantes necesaria midiendo la absorción de humedad requerida. Tenga en cuenta la carga y la descarga y, a continuación, valide sus cálculos mediante ensayos de campo. Recuerde que la absorción alcanzada en cámaras climáticas nunca se logrará en condiciones de campo.
- Añada una envoltura de película de plástico si su carga es muy sensible, p. ej., a la suciedad. No es estrictamente necesario, pero puede ayudarle a dormir más tranquilo. Sin embargo, debe hacerse de forma que no atrape la humedad dentro del embalaje. De lo contrario, los desecantes no tendrán acceso a la humedad y no podrán absorberla.
- Solicite ayuda profesional para llevar a cabo los puntos 1, 2 y 3. Un experto en prevención de daños por humedad puede ayudarle a elegir la mejor protección para su carga y optimizarla. Así logrará el máximo ahorro de dinero, tiempo e impacto ambiental.