¿Respiración del contenedor? Es hora de volver al colegio

La física en el colegio… o le encantaba, o la odiaba, o se perdía en algún punto intermedio. Eso cambia hoy. A partir de ahora, a todos nos va a encantar la física y cómo nos ayuda a gestionar la vida de nuestras mercancías en alta mar.

¿Cuánto recuerda de la física del colegio? ¿El ángulo de incidencia es igual al ángulo de reflexión? Puede que la ley de Ohm le suene… ¿Voltios = amperios x resistencia? Y es muy probable que recuerde la ley de Charles: el volumen que ocupa una cantidad fija de gas es directamente proporcional a su temperatura absoluta si la presión se mantiene constante. O V = kT, si eso es más lo suyo.

Respete la ley

Ahora mismo, o está viajando al pasado, recordando aquella vez que casi electrocuta a un amigo en el laboratorio, o se está preguntando por qué demonios hablamos de leyes sobre gases y temperatura. Pues bien, le damos este curso de repaso para que entienda cómo la ley de Charles puede influir en la humedad del contenedor y por qué debe tenerse en cuenta en una solución eficaz de prevención de daños por humedad. Sí, ahora va en serio…

Durante un trayecto alrededor de medio mundo, la temperatura en el contenedor sube cada día y baja cada noche. Esta fluctuación de temperatura significa que el aire se expande durante el día, saliendo del contenedor, y luego se contrae, introduciendo aire marino nuevo y húmedo por la noche. Esto es lo que se llama respiración del contenedor.

El tiempo no juega a su favor

Entonces, ¿por qué debería importarle? Pues porque la diferencia de temperatura entre un contenedor expuesto al sol y a oscuras puede ser de 30 °C o más. Esto puede traducirse en un cambio de volumen del 10 % y en la entrada de un 10 % de aire nuevo cada 24 horas. Lo que, a su vez, puede añadir 1 decilitro más de humedad cada día en un contenedor estándar. Puede que piense que un decilitro no es mucho. Pero si se repite cada día durante las 3–5 semanas de un trayecto, más la espera en puerto, hablamos de 2–3,5 litros de agua… además de lo que ya calcularía para un contenedor.

Por eso hay que tener en cuenta la respiración del contenedor, sobre todo ante el riesgo de retrasos durante el tránsito y de congestión portuaria. ¿Cómo afectará esta humedad adicional a sus mercancías? ¿Cómo influirá en su elección de embalaje? ¿Y cuánta humedad desprenden ya esos palés de madera durante el día?

Respire tranquilo

Está claro que nunca querrá estar en la zona de peligro cuando se trata de una carga valiosa. La buena noticia es que no tiene por qué estarlo. Solo necesita una solución de protección contra la humedad adaptada a sus mercancías y a su trayecto, además de un dimensionamiento rentable gracias a los desecantes a base de cloruro de calcio más potentes. Así, usted y su contenedor podrán respirar tranquilos.

Fin de la lección. Y esta vez, sin deberes.

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Usted no tiene tiempo para preocuparse por la prevención óptima de los daños por humedad, pero nosotros apenas pensamos en otra cosa. Así que llámenos: estamos aquí para ayudarle.

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