Los datos de cámaras climáticas se han utilizado durante mucho tiempo como referencia para comparar desecantes; sin embargo, estas condiciones controladas no representan el entorno complejo y en constante cambio al que están expuestas las mercancías dentro de un contenedor marítimo real.
Dentro de un contenedor, el aire se calienta y se expande durante el día, y se enfría y se contrae por la noche, lo que permite que el aire húmedo entre una y otra vez por las juntas de las puertas y los orificios de ventilación. La carga y el embalaje liberan humedad cuando suben las temperaturas, mientras que las paredes de acero se enfrían rápidamente cuando baja la temperatura exterior. Dado que los valores de absorción en cámara climática solo muestran lo que ocurre en condiciones estables, no reflejan el entorno real al que están expuestas las mercancías transportadas en contenedores.
Por qué los resultados de absorción en cámara climática no reflejan las condiciones reales de transporte
Las mediciones en cámara climática suelen utilizar niveles fijos de temperatura y humedad. Muchos desecantes alcanzan su máxima absorción registrada a aproximadamente 95 % HR y entre 35 y 40 °C. Estos parámetros son ideales para obtener cifras de absorción muy elevadas, que según ciertos protocolos se sitúan a veces entre el 400 y el 600 %; sin embargo, no son ideales para la protección, ya que los envíos reales rara vez mantienen condiciones constantes y con abundante humedad.
Además, las cámaras varían en duración, flujo de aire, escalones de humedad y formatos de informe, lo que hace que las comparaciones entre fabricantes no sean fiables para el dimensionamiento.
Qué ocurre realmente dentro de un contenedor durante el transporte
Oscilaciones de temperatura diarias y específicas de cada ruta
Antes de la carga y después de la descarga, los contenedores pueden sufrir ciclos diarios de temperatura de hasta unos 30 °C, con oscilaciones típicas en tierra de cerca de 22 °C. Una vez en el mar, las temperaturas cambian de forma más gradual, aunque las condiciones siguen variando a medida que los buques atraviesan distintas zonas climáticas. En rutas como Japón–Memphis se han medido valores extremos, con máximas de unos 57 °C y mínimas cercanas a menos 29 °C.
Picos de humedad y ciclos de condensación
La humedad dentro de los contenedores puede superar el 90 % HR durante un enfriamiento rápido. Cuando el aire se calienta, la humedad se evapora de los palés, el embalaje y la carga higroscópica, y cuando se enfría, el aire pierde capacidad para retener humedad y se forma condensación en las superficies más frías. El acero se enfría rápidamente por su exposición al aire exterior, y parte de la carga puede enfriarse más deprisa que el aire que la rodea, lo que crea zonas de condensación localizadas.
Humedad liberada por la carga, los palés y el embalaje
Los palés de madera suelen contener entre un 15 y un 20 % de humedad, con valores más altos en casos extremos, y la liberan cuando suben las temperaturas. El cartón y otros embalajes orgánicos se comportan de forma similar, como reservas de humedad. Este comportamiento depende de las condiciones ambientales y no puede reproducirse en cámaras climáticas de condiciones constantes.
Respiración del contenedor y entrada continua de humedad
A medida que los contenedores se calientan durante el día, el aire interior se expande y sale por los orificios de ventilación y las juntas de las puertas; después, durante el enfriamiento nocturno, el aire se contrae y aspira aire exterior húmedo. Este ciclo diario de respiración aumenta considerablemente la exposición total a la humedad con el tiempo.
En conjunto, estas influencias crean un microclima que cambia de hora en hora, y cualquier desecante elegido únicamente por su rendimiento en cámara climática no reflejará las condiciones del contenedor durante un trayecto prolongado.
Por qué los materiales desecantes tradicionales se comportan de forma diferente en condiciones reales
La arcilla y el gel de sílice son materiales de adsorción que retienen la humedad en sus superficies internas. Resúmenes independientes muestran que el gel de sílice suele adsorber entre un 15 y un 25 % de su peso en seco, y la arcilla, niveles similares. Como estos materiales no fijan químicamente la humedad, se saturan rápidamente ante una humedad elevada y fluctuante y ante la entrada continua de humedad causada por la respiración del contenedor, y su eficacia disminuye a medida que aumenta la humedad relativa.
Por qué el cloruro de calcio se comporta de forma diferente en entornos de transporte reales
El cloruro de calcio elimina la humedad mediante un proceso químico que convierte el vapor de agua en una salmuera estable, lo que permite una capacidad elevada y sostenida durante largos periodos. Estudios revisados por pares confirman un sólido comportamiento de sorción en amplios rangos de humedad y temperatura que se corresponden con la realidad sobre el terreno. La pureza también es importante: el cloruro de calcio de mayor pureza, aproximadamente del 94 % o superior, ofrece una capacidad mayor y más duradera que los grados de menor pureza utilizados en algunos productos.
Aun con estas ventajas, el dimensionamiento correcto depende de la carga real de humedad del envío, lo que requiere datos reales en lugar de suposiciones basadas en cámaras climáticas.
AbsorTest: el puente entre los resultados en cámara climática y el rendimiento real en el contenedor
Dado que en los contenedores las condiciones de temperatura, humedad e intercambio de aire cambian constantemente, los datos de envíos reales son esenciales para un dimensionamiento correcto.
AbsorTest mide la temperatura, la humedad, el punto de rocío, los impactos, la luz y la ubicación con el registrador de datos AbsorTrack durante envíos reales y, a continuación, informa de la absorción total y del perfil ambiental para optimizar el dimensionamiento y la colocación. El uso de datos reales ayuda a evitar tanto el subdimensionamiento como el sobredimensionamiento, y contribuye a los objetivos de sostenibilidad y normativos, incluido el Reglamento de la UE relativo a los envases y residuos de envases (PPWR).
Conclusión: una protección real requiere datos reales
Los valores de cámara climática ofrecen una visión limitada del rendimiento de los desecantes, ya que no reflejan los ciclos de temperatura, los picos de humedad, los episodios de condensación ni el intercambio continuo de aire.
Los materiales de adsorción como el gel de sílice y la arcilla tienen una capacidad limitada con humedad elevada y se saturan rápidamente debido a la respiración del contenedor. El cloruro de calcio de alta pureza ofrece una absorción más fiable en el transporte real; sin embargo, el dimensionamiento correcto sigue dependiendo de los datos de envíos reales recopilados con AbsorTest.